En Puerto Rico, el combustible diésel es un insumo clave para múltiples industrias. Sin embargo, el manejo tradicional del gasto en combustible suele generar falta de control, procesos administrativos complejos y poca visibilidad sobre el consumo real por vehículo o por chofer.
La tarjeta de diésel para empresas de American Petroleum fue creada para atender estos retos. Más que un medio de pago, funciona como una herramienta de gestión que ayuda a las empresas a controlar, optimizar y supervisar el consumo de diésel de forma práctica y segura.
Cómo funciona la tarjeta de diésel para empresas de American Petroleum
El funcionamiento de la tarjeta de flota corporativa está diseñado para integrarse de forma sencilla en la operación diaria de la empresa y facilitar un manejo más ordenado y seguro del combustible.
El proceso inicia con la solicitud de la tarjeta de diésel para empresas, en la que se evalúan el perfil de la empresa y el tamaño de la flota. Una vez aprobado, se procede a la asignación de tarjetas, que pueden vincularse a vehículos específicos o a choferes autorizados, según la estructura operativa.
Las recargas de combustible se realizan en la red de estaciones de American Gasoline alrededor de la isla, lo que permite operar dentro de un sistema unificado. En cada recarga, el sistema genera un registro automático con información como fecha, hora, estación, volumen y unidad asociada.

Toda esta información se consolida en reportes centralizados, lo que facilita el control interno, la supervisión del consumo y el análisis del gasto de combustible.
Tipos de empresas a quienes ofrecemos tarjeta de diésel
La tarjeta de diésel para empresas está pensada para organizaciones que requieren un manejo claro y estructurado del consumo de combustible.
Es una solución ideal para empresas de transporte y logística, donde el diésel representa uno de los principales costos operativos y el control por vehículo o ruta es fundamental. También resulta funcional para flotas de servicios técnicos, como electricidad, telecomunicaciones o mantenimiento, que operan múltiples unidades a diario.
Asimismo, beneficia a empresas con vehículos comerciales o de reparto, permitiendo monitorear el consumo por unidad, y a instituciones públicas o corporaciones que administran vehículos oficiales y deben cumplir con políticas internas de control y auditoría.
Ventajas de usar una tarjeta de diésel para empresas corporativas
Implementar una tarjeta de diésel corporativa aporta beneficios concretos tanto a nivel operativo como administrativo:
- Control del gasto de combustible. Cada transacción queda registrada por vehículo o por chofer, lo que permite identificar patrones de consumo, detectar variaciones y tomar decisiones basadas en información clara.
- Ahorro en costos operativos. La tarjeta permite acceder a condiciones preferenciales dentro de la red de estaciones, ayudando a reducir el impacto del combustible en el presupuesto mensual.
- Mayor seguridad en el uso del combustible. Al operar dentro de un sistema controlado, se reduce el riesgo de usos no autorizados o fuera de la política.
- Gestión administrativa más simple. Centraliza la información de consumo en un solo sistema, reduciendo el manejo de recibos, reembolsos y conciliaciones manuales.

Diferencias entre tarjeta de diésel y otros métodos de pago
El método de pago elegido para el combustible de una flota influye directamente en el nivel de control y en el orden administrativo:
- Pago en efectivo. No ofrece trazabilidad ni control centralizado, lo que dificulta el seguimiento del consumo por unidad.
- Tarjetas bancarias tradicionales. Permiten pagar combustible, pero no brindan reportes detallados por vehículo o chofer ni facilitan la aplicación de reglas internas.
- Tarjeta de diésel corporativa. Integra control, reportes, seguridad y ahorro en un solo sistema diseñado para flotas, lo que ofrece mayor visibilidad y orden financiero.
Beneficios adicionales para empresas con flota
Además de las ventajas operativas básicas, la tarjeta de diésel ofrece funcionalidades que mejoran la gestión del combustible.
Permite la integración con sistemas de control de consumo, facilitando el análisis histórico y la planificación operativa.
También permite establecer límites, como horarios, ubicaciones o montos máximos por transacción, alineando el uso del combustible con las políticas internas de la empresa.
Estos controles facilitan las auditorías internas y apoyan el cumplimiento de las normas y procedimientos corporativos.
Cómo solicitar la tarjeta de diésel para empresas de American Petroleum
- Contacta a American Petroleum a través del formulario o del contacto directo para solicitar la tarjeta de flota.
- Selecciona la modalidad que mejor se adapte a tu empresa: crédito o prepago.
- Completa la solicitud con la información requerida de tu empresa y flota.
- Recibe la aprobación y activa las tarjetas asignadas a tus vehículos o a tus choferes autorizados.
La tarjeta de diésel para empresas es una herramienta clave para organizaciones que buscan mayor control, eficiencia y ahorro en sus operaciones. Centralizar el consumo, reducir riesgos y contar con información clara permiten tomar mejores decisiones y fortalecer la gestión de flotas.
Solicita hoy la tarjeta de diésel para empresas de American Petroleum y optimiza el manejo de combustible de tu flota. Contáctanos o completa el formulario para más información.